Posiblemente te has encontrado con una situación en la que renuncias de tu trabajo, pero no confías en el cálculo de utilidades y prestaciones que realiza el contador o asistente de contabilidad, dado que existen malos precedentes de cuentas incompletas.

¡Tranquilo! no eres el único que se encuentra en este tipo de problemas, pues de la manera en la que existen los buenos profesionales, también se encuentran los contadores de talla mediocre, y dada su presencia en el ámbito laboral, es mejor asesorarse de una buena compañía.

El refrán reza que “Debemos contar con un doctor, abogado o sacerdote”; sin embargo agregaríamos al refrán popular que también hace falta presencia de un contador. Y si algún miembro de tu familia es contador, puedes darte por bien servido.

Por eso explicaremos una a una las circunstancias en las que es propicia la presencia de un contador, sea tipo freelance o de tiempo completo.

  1. Verificación de seguridad de las cuentas por cancelar a los trabajadores

Los episodios de los malos contadores con los trabajadores suelen repetirse con frecuencia, independientemente del tipo de empresa, país, sindicato o falta de sindicato; episodios que terminan siendo embarazosos para el contador y el empleado.

Sin embargo, es el empleado quien puede actuar de manera preventiva y buscar de un experto quien le realice los cálculos correspondientes. Generalmente el contador pedirá la fecha de inicio en el puesto de trabajo, así como los sueldos que ha devengado el cliente.

El empleado hace esto para asegurarse de recibir la paga correcta de su bonificación, lo cual en lugar de condenarse por el patrono, esta medida debe realizarse para que empleado y patrono se cubran sus espaldas.

  1. Asesorías financieras

La labor del contador no se limita a realizar el control de los libros, mayor y menor, o ejecutar auditorías internas. Su criterio es necesario tomarlo en cuanta en el momento que una empresa vaya a tomar una medida financiera importante.

Si una empresa se encuentra en pleno proceso de crecimiento, y el contador sugiere que se implante un sistema administrativo, más vale que se le haga caso, ya que esto simplifica los cálculos de forma sustancial.

Como propietario de la empresa, no debes esperar que el contador realice su participación; haz todas las preguntas que sean necesarias y considera cada una de las opciones que aporte el contador, sobre todo si ha demostrado por años una conducta intachable.

  1. Certificaciones de ingresos

Las personas que han decidido emprender e instalar su propia compañía se ponen cada vez más de moda; pero en el momento que van a requerir de un préstamo bancario o la apertura de una cuenta, requieren de una certificación de ingresos que sólo puede hacer un contador.

¡Así es! Sobre todo porque en dicha certificación debe estar reflejada la firma del contador, así como su serial correspondiente al colegio de contadores de la región y un sello que lo certifique como licenciado colegiado.

No tomes atajos ni realices trámites fraudulentos. Busca la ayuda de un contador colegiado, y pídele que realice tu certificación de ingresos respectiva, y quien quita que sea el profesional que te ayude a llevar tus negocios a partir de este momento.