La gran mayoría de los habitantes del mundo nos organizamos en comunidades y eso ayuda a que la convivencia sea mucho más llevadera. En comunidades podemos tomar decisiones que redunden en beneficios inmediatos, sin la necesidad de que venga un ente superior a solucionar un problema cuando ellos quieran.

Siendo así, el aporte a las comunidades se convierte en algo fundamental y que debemos analizar. Tú que vives en comunidades, quizá en conjuntos residenciales privados, sabes que es necesario hacer aportes para el disfrute de beneficios comunes.

Por ejemplo, si tu comunidad tiene áreas de entretenimiento, pagas una cuota por su mantenimiento y eso te da el beneficio del entretenimiento y el esparcimiento, pero quizá de eso podemos prescindir, de lo que no podemos prescindir es de la seguridad.

Si, en residencias cerradas se hacen importes por seguridad que pueden ser muy diversos, por ejemplo, yo vivo en un conjunto donde contratamos cerrajeros  en el barrio de castellbisbal para amaestrar las llaves de las puertas comunes. También pagamos por personal de vigilancia para que estén al pendiente de alguna situación irregular.

Tanto los cerrajeros como el personal de seguridad son elementos fundamentales que debemos tener para garantizar la seguridad de una comunidad de vecinos y son esfuerzos que se hacen más allá de todo lo que ya pagamos en impuestos, click para ir a la fuente.

Ahora bien, valdría la pena preguntarse si al hacer el pago por un seguridad para mi casa, se justifica el pago adicional de alguna tasa de impuestos que va destinado al cuerpo policial o algo por el estilo. Pareciera que lo más justo fuese que cada comunidad tuviese acceso a oficiales de seguridad para que vigilen las comunidades como parte del beneficio de pagar los impuestos.

Por alguna razón esto no pasa, y para mí se debe a que no tendríamos el control de la seguridad. Con la seguridad privada uno puede decidir muchas cosas, por ejemplo, que hacer cuando ocurre una situación insegura o algo por el estilo; si él seguridad fuese un policía el segura el procedimiento de su institución.

Sin dudas, la presencia de un guardia privado es menos impactante o intimidante que la presencia de un policía, quizá porque el segundo siempre es visto como opresor. Lo cierto es que se hacen aportes más allá de lo que se paga en  impuestos y es que de una manera u otra nos sentimos inseguros con lo que recibimos como seguridad en cada uno de nuestros países.